Histórico

“La historia es la memoria de los estados”, decía Henry Kissinger. Reveladora esta frase hoy, cuando todo lo que ocurre todos los días dicen que es “histórico”. 

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Oportunidad, necesidad y…

Artículo escrito y publicado en la edición impresa de expansión del 14 de febrero de 2019. (más…)

Cambiar la Constitución

Artículo escrito y publicado en la edición impresa de expansión del 5 de febrero de 2019. (más…)

Los asesinos de la estrategia electoral

Hoy vamos a hablar de los demócratas de Colorado y de John Hickenlooper. El hombre que ostenta ese apellido tan sonoro fue alcalde de Denver de 2003 a 2011, Gobernador de Colorado de 2011 a 2019 y está a punto de anunciar su candidatura a la presidencia de los EEUU en 2020 como demócrata.

No abandonen aún la lectura porque no vamos a hablar de sus logros en los puestos desempeñados, sino de financiación de campañas y candidatos y de construir estructuras políticas que te lleven a ganar elecciones. Hablamos de uno de los planes más efectivos y puede que eficientes que haya conocido la política moderna para ganar hegemonía política (y no: Monedero, Errejón e Iglesias no son los artífices).

Adam Bonin afirma que montar una infraestructura política no es sexy, pero es la forma de ganar las elecciones. ¿Se acuerdan cuando el propio Errejón hablaba de crear una estructura en la que refugiarse si no se lograba el objetivo de gobierno? Pues es sólo una pequeña parte de un plan mejor desarrollado y, por supuesto, mejor comunicado.

Lo de Colorado es un ejercicio para estudiar y que comienza en 2004. En ese año se forma el llamado “Gang of 4”. Cuatro millonarios con sensibilidades progresistas quieren terminar con la dominación republicana en este estado.

Jared Polis: nacido en 1975, en 1999 ya había vendido (y muy bien) un negocio de acceso a internet y una .com, ventas que le hicieron millonario. Polis comenzó su carrera política liderando potentes iniciativas y subvenciones orientadas a la educación, fue congresista por el 2º de Colorado de 2009 a 2019 y hoy es gobernador de este estado. 

Tim Gill, fundador de Quark Inc, una empresa de softwate que marcó el campo de la edición en los 90 y que hoy se dedica a soluciones cloud. Homosexual al igual que Polis, fue desde sus inicios un gran activo para las iniciativas LGTB.

Rutt Bridges ha desarrollado su actividad dentro del mundo del petróleo. Intentó acceder a puesto público en 2004 (Senado) y 2006 (gobernador), pero abandonó ambas campañas antes de llegar a la elección. 

Finalmente, Pat Stryker. La única mujer del grupo es la heredera de la Stryker Corporation, compañía de tecnología médica del Fortune 500 y una gran donante a iniciativas educativas y campañas demócratas quién, en los primeros años de 2000, quería hacer algo más.

En 2004 Stryker encuentra su vehículo en Al Yates, primer afroamericano en ser presidente de la Colorado State University. Yates y Stryker se ven en distintas ocasiones con Polis y Bridges y en 2004 se produce una reunión de Yates con Ted Trimpa, un consultor político que representaba los intereses de Tim Gill. 

Ese verano forman, junto a otros notables del estado, la “Roundtable” (Mesa Redonda) y buscan vías de apoyar candidaturas en un escenario muy restrictivo a la hora de financiar campañas a causa de la McCain–Feingold Act de 2002.

La forma de circunvalación se llamó “Senate 527s” y era aprovechar una forma jurídica apenas utilizada con anterioridad (porque no era necesaria) para montar distintos comités (de apoyo a la familia, de apoyo a la educación…), poner al frente de esos comités a potentes gestores que se coordinaran y apoyaran a candidatos dentro de la ley y sin pasar por las restricciones establecidas para las campañas.

En ese verano, con 500.000 dólares puestos por Gill, Polis y Stryker y machacando datos, decidieron ir a por cinco asientos en la Cámara de Colorado. Pero poco después la pregunta fue… ¿por qué conformarse con 5? Para octubre habían llegado a 1,5 millones de distintas aportaciones y nuevos desembolsos del Gang of 4 y el objetivo era ya dominar las dos cámaras estatales a través de una coalición llamada “Coalition for a Better Colorado”.

Esta iniciativa del Gang of 4, de la cual Polis y Hickenlooper son sólo algunos de los ejemplos visibles, ganó elecciones, cambió el mapa político en el estado, llegó a las cámaras nacionales e impulsó importantes leyes que hoy hacen de Colorado un estado que no era hace 20 años.

El desarrollo de estos modelos, a los que podemos llamar superestructuras (un día de estos trataremos los PACs y los Super PACs), son “súper”, no sólo por su potencia, sino porque se sitúan por encima de los propios partidos y deciden cómo mover recursos para ganar votantes y, de nuevo, vayan si los ganan.

No quiero pasar por alto que comenzaron de forma local, se asentaron y ahora parece que quieran crecer. Su desarrollo ha sido medido, no siempre exitoso porque uno de sus mayores reveses fue creer que el modelo que les dio una sonora victoria podía extenderse en el tiempo tal cual, pero sí hay que reconocer que han sido persistentes y que han sabido aprender del fallo.

Cada elección es distinta y pretender ganar los siguientes comicios con los recursos y planteamientos de los anteriores es un error que sólo lleva al fracaso. Las nuevas ideas y soluciones llegan sabiendo leer los mapas que el electorado deja escritos, descubriendo pautas y no forzando el encaje de cómo los propios sesgos interpretan comportamientos.

No dudo que, si John Hickenlooper ha levantado la mano y ha avisado sobre sus intenciones, es porque detrás tiene una evolución de la “Roundtable” preparada para una campaña nacional.

Enrique Cocero

Consultor electoral y socio Fundador de 7-50 Strategy

La importancia del territorio

Las elecciones de mayo serán algo más que un diagnóstico de la percepción de los españoles sobre nuestra realidad política (de hecho, supondrá la aparición de muchos diagnósticos). Será la encuesta de las encuestas y, por tanto, la orientación interna de los partidos para enfrentarse a unas generales aún no convocadas.

Digo una “orientación” y no “radiografía” porque no se vota al mismo nivel en unas generales, que en unas autonómicas, municipales o europeas. No se vota igual al Congreso que al Senado y las urnas son el mismo día…

En unas municipales uno ve el ayuntamiento a la distancia de un brazo: la limpieza de las calles, la recogida de basuras, el estacionamiento de los coches, impuestos, ayudas, tráfico… el pan, vamos, mientras que en unas europeas Estrasburgo y Bruselas están muy, muy lejos.

El voto local o regional muestran que la cercanía importa mucho y que el “gran líder” es un modelo que ya no funciona como funcionaba en la época de Aznar o de González (ni hablemos del modelo mesiánico que aún intenta respirar). Lo ocurrido durante años en el País Vasco y ahora en Cataluña ha despertado una mayor conciencia de lo propio en todo el país y es que el agravio comparativo pesa mucho. 

Aquí es de donde los partidos a nivel nacional han de poner sus ojos, su capacidad de equilibrio y su estrategia junto a las figuras locales porque, a nivel nacional, no puedes contentar a todo el mundo. Sobre el papel sí, claro. Hay un par de dichos en consultoría que rezan “Power Point lo aguanta todo” y “una Excel adecuadamente torturada, dice lo que uno quiera”, pero luego, si los días pasan y lo prometido no llega, la atomización, ese refugio en lo cercano, se potencia y no sólo perjudica al líder nacional, sino también al local que se situó a su lado.

Un candidato a la Presidencia del Gobierno tiene muchas facultades, pero la ubicuidad no es una de ellas. En la planificación de las campañas se mira con mucho detenimiento la agenda, desplazamientos, apariciones, localizaciones, temáticas según éstas últimas y, por supuesto, las horas en las que se realizan las intervenciones para poder permitir a los informativos conectar en directo en un momento en el que el mensaje tenga relevancia a nivel nacional.

Pero como no se puede estar en todos sitios al mismo tiempo, se ha de confiar en el valor, el esfuerzo y el buen hacer de los representantes locales y, de aquí, un añadido a la importancia de la que ya gozan los llamados “barones” y un factor crítico para los distintos partidos.

Caso Podemos: Pablo Iglesias se ha encargado todos estos años de ir agrandando el espacio que le separe de cualquier persona o grupo que le pueda hacer sombra en la hegemonía del partido.

Por hegemonía no sólo entiendo ser la figura predominante que administra sus intervenciones con una fuerte conciencia de exclusividad, sino que su estructura se forme de tal manera que sus intereses coincidan con el interés general, que su pensamiento y propuesta prevalezcan por encima de cualquier disensión. No hay dominación, por tanto, porque la estructura ya ha sido adaptada a que esos intereses coincidan.

Iglesias entendió que la cercanía de las mareas, esa territorialidad que genera confianza, sería lo que podía dar una mayor seguridad de penetración en el voto. Pero, desde mi punto de vista, ha chocado con dos elementos sangrantes: el primero que es complicado mantener un nivel de compromiso y participación como del que se presumía en los inicios de Podemos.

El segundo un personalismo excesivo en la búsqueda de la hegemonía que comentaba arriba y que se ha ido de frente con otros personalismos y otros intereses más locales que también buscan potencia.

Otro caso es el del PSOE. El PSOE lleva en su ADN la organización en federaciones y en las federaciones mandan los locales, lo cual, de nuevo, puede suponer una ventaja a la hora de permeabilizar regionalmente.

Pero también puede suponer un importante dolor de cabeza para los de la calle Ferraz cuando, buscando ganar enteros desde Moncloa, entran en juego los intereses regionales (ejemplo reciente; el PSOE de Extremadura hace pocas semanas apoyando el 155 sobre una propuesta del PP). Así que… ¿quién puede garantizar mejor la representatividad en el Congreso de los Diputados?

Pongan por caso Andalucía. El PSOE tiene ahora mismo 20 escaños de esta comunidad autónoma sobre un total de 85. Es decir; un 23,5% de su representación viene de un territorio en el que Susana Díaz es su principal valedora. ¿Cree Pedro Sánchez que Susana Díaz le puede mantener o incluso incrementar esa representación o cree que hay alguien que pueda hacerlo mejor? De nuevo, el candidato no es ubicuo, así que alguien con profundidad ha de estar mirando por la región.

Evidentemente más difícil lo tiene Iglesias con todo lo que está ocurriendo recientemente. En Andalucía se han evidenciado fricciones y en Madrid se ha producido una fuga de notables. El cisma podría no quedar aquí si surge una marea en Madrid que haría de Iglesias el principal damnificado porque él será cabeza de lista y le  podría salir un nuevo rival (o enemigo) que cubriría todo su espacio ideológico, ya que la pelea está más en cuestiones internas que de programa.

Cuando alguien habla de un superdomingo siempre acabo pensando que sería desperdiciar recursos e información. Recursos porque no creo que sea buena idea arrastrar o dejar ser arrastrado por las actuaciones de otro e información porque, como decía al principio, mayo será la encuesta de las encuestas si se saben leer los resultados de forma adecuada (sin torturar excels).

Enrique Cocero

Consultor electoral y socio Fundador de 7-50 Strategy