Ganar por omisión

No soy futbolero, en absoluto. El fútbol es un deporte en el que, después de 90 minutos, uno se puede ir a casa con un 0-0. No obstante este resultado, que cuesta encajarlo en la categoría de “competición”, en una liga suma un punto que puede ayudar a ganar un campeonato si las cosas van muy apretadas.

Pues, bien, esta semana hemos arrancado con la noticia de que el Gobierno quiere seguir gobernando hasta elecciones mediante el Decreto Ley (DL) y las publicaciones en el BOE. 

Estoy de acuerdo con aquellos que creen que no es la vía de hacer las cosas argumentando que el DL debe ser utilizado como una medida excepcional. De hecho y según la Constitución, debe aplicarse en caso de “extraordinaria y urgente necesidad”.

Es una medida observada como excepcional principalmente porque un gobierno es el poder ejecutivo y un parlamento es el legislativo o “el hacedor de leyes”. Nuestro sistema se pensó para que el Parlamento fuera quién confirmara al candidato a presidente del gobierno y eso implica el primer paso de una legislatura en el que el ejecutivo debe apoyarse en el legislativo.

Que no haya una mayoría parlamentaria o que sea complicado llegar a acuerdos no entra dentro de los supuestos de acción para lanzar un Decreto Ley. De hecho, llegar a acuerdos y que haya esas mayorías es lo que se les exige a los parlamentarios, muchos de ellos en el partido que sustenta al gobierno de turno.

Pero hoy, en materias que pueden ser capital electoral para Pedro Sánchez dentro de la “orientación social” de su campaña, el haber anunciado que saldrán por DL, llevan implícito un triunfo, incluso aunque no lleguen a ningún sitio: las medidas se han nombrado, están encima de la mesa.

Son medidas de amplio espectro ya que sus beneficiarios abarcan a grandes segmentos de la población: cambios en el mercado del alquiler, bajas por paternidad o fomento de la igualdad son temas que hoy están en el activo del PSOE, bueno, en el de Pedro Sánchez.

Ahora al resto de partidos les quedan dos tareas por delante: lograr que no sean aprobadas por DL y, al tiempo, mejorar la oferta. Pero estamos a poco más de seis semanas de las elecciones y el PSOE es el partido que hoy se muestra mejor armado de cara a los votantes y, con estas medidas planteadas, además, toma la iniciativa.

Es cierto que el gobierno de Sánchez no ha sido capaz de llegar a acuerdos en 9 meses y ahora requiere impactos, así que buscarle las vueltas a la oposición produce un efecto favorable y es que mostrar que enfrente se tiene a un obstruccionista ya hace ganar puntos.

¿Se acuerdan de “los presupuestos más sociales”? Ni el PP ni Ciudadanos quisieron apoyarlos y no iban a salir con el apoyo de los independentistas. Ante este obstruccionismo, elecciones y “dar la voz a la gente”. Hoy son los Decretos Ley con tres medidas que “cambiarían la vida de la gente” y enfrente… ya captan la idea.

Mientras, la oposición, busca evitar la tramitación de los DL. Esta acción, traducida a mensaje electoral, produce pereza en el votante porque el DL y su proceso son complejos de entender. Así que, sin perder una votación, Sánchez se sale de nuevo con la suya: impone un tema, es efectivo a nivel reivindicación social y tiene enfrente un adversario que “pone trabas a sus avances sociales”.

Hablamos por tanto de triunfar por omisión o quedar 0-0, pero llevarse un punto valioso para cuando “acabe la liga”. Si lo vemos desde el resto de formaciones políticas, y siguiendo con un símil deportivo, preguntado por el resultado de un partido en que los Yankees perdieron, Yogi Berra comentó “¿Paliza? no ha habido ninguna paliza, lo que pasa es que no hemos conseguido batear”.

Enrique Cocero

Consultor electoral y socio Fundador de 7-50 Strategy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *