Los asesinos de la estrategia electoral

Hoy vamos a hablar de los demócratas de Colorado y de John Hickenlooper. El hombre que ostenta ese apellido tan sonoro fue alcalde de Denver de 2003 a 2011, Gobernador de Colorado de 2011 a 2019 y está a punto de anunciar su candidatura a la presidencia de los EEUU en 2020 como demócrata.

No abandonen aún la lectura porque no vamos a hablar de sus logros en los puestos desempeñados, sino de financiación de campañas y candidatos y de construir estructuras políticas que te lleven a ganar elecciones. Hablamos de uno de los planes más efectivos y puede que eficientes que haya conocido la política moderna para ganar hegemonía política (y no: Monedero, Errejón e Iglesias no son los artífices).

Adam Bonin afirma que montar una infraestructura política no es sexy, pero es la forma de ganar las elecciones. ¿Se acuerdan cuando el propio Errejón hablaba de crear una estructura en la que refugiarse si no se lograba el objetivo de gobierno? Pues es sólo una pequeña parte de un plan mejor desarrollado y, por supuesto, mejor comunicado.

Lo de Colorado es un ejercicio para estudiar y que comienza en 2004. En ese año se forma el llamado “Gang of 4”. Cuatro millonarios con sensibilidades progresistas quieren terminar con la dominación republicana en este estado.

Jared Polis: nacido en 1975, en 1999 ya había vendido (y muy bien) un negocio de acceso a internet y una .com, ventas que le hicieron millonario. Polis comenzó su carrera política liderando potentes iniciativas y subvenciones orientadas a la educación, fue congresista por el 2º de Colorado de 2009 a 2019 y hoy es gobernador de este estado. 

Tim Gill, fundador de Quark Inc, una empresa de softwate que marcó el campo de la edición en los 90 y que hoy se dedica a soluciones cloud. Homosexual al igual que Polis, fue desde sus inicios un gran activo para las iniciativas LGTB.

Rutt Bridges ha desarrollado su actividad dentro del mundo del petróleo. Intentó acceder a puesto público en 2004 (Senado) y 2006 (gobernador), pero abandonó ambas campañas antes de llegar a la elección. 

Finalmente, Pat Stryker. La única mujer del grupo es la heredera de la Stryker Corporation, compañía de tecnología médica del Fortune 500 y una gran donante a iniciativas educativas y campañas demócratas quién, en los primeros años de 2000, quería hacer algo más.

En 2004 Stryker encuentra su vehículo en Al Yates, primer afroamericano en ser presidente de la Colorado State University. Yates y Stryker se ven en distintas ocasiones con Polis y Bridges y en 2004 se produce una reunión de Yates con Ted Trimpa, un consultor político que representaba los intereses de Tim Gill. 

Ese verano forman, junto a otros notables del estado, la “Roundtable” (Mesa Redonda) y buscan vías de apoyar candidaturas en un escenario muy restrictivo a la hora de financiar campañas a causa de la McCain–Feingold Act de 2002.

La forma de circunvalación se llamó “Senate 527s” y era aprovechar una forma jurídica apenas utilizada con anterioridad (porque no era necesaria) para montar distintos comités (de apoyo a la familia, de apoyo a la educación…), poner al frente de esos comités a potentes gestores que se coordinaran y apoyaran a candidatos dentro de la ley y sin pasar por las restricciones establecidas para las campañas.

En ese verano, con 500.000 dólares puestos por Gill, Polis y Stryker y machacando datos, decidieron ir a por cinco asientos en la Cámara de Colorado. Pero poco después la pregunta fue… ¿por qué conformarse con 5? Para octubre habían llegado a 1,5 millones de distintas aportaciones y nuevos desembolsos del Gang of 4 y el objetivo era ya dominar las dos cámaras estatales a través de una coalición llamada “Coalition for a Better Colorado”.

Esta iniciativa del Gang of 4, de la cual Polis y Hickenlooper son sólo algunos de los ejemplos visibles, ganó elecciones, cambió el mapa político en el estado, llegó a las cámaras nacionales e impulsó importantes leyes que hoy hacen de Colorado un estado que no era hace 20 años.

El desarrollo de estos modelos, a los que podemos llamar superestructuras (un día de estos trataremos los PACs y los Super PACs), son “súper”, no sólo por su potencia, sino porque se sitúan por encima de los propios partidos y deciden cómo mover recursos para ganar votantes y, de nuevo, vayan si los ganan.

No quiero pasar por alto que comenzaron de forma local, se asentaron y ahora parece que quieran crecer. Su desarrollo ha sido medido, no siempre exitoso porque uno de sus mayores reveses fue creer que el modelo que les dio una sonora victoria podía extenderse en el tiempo tal cual, pero sí hay que reconocer que han sido persistentes y que han sabido aprender del fallo.

Cada elección es distinta y pretender ganar los siguientes comicios con los recursos y planteamientos de los anteriores es un error que sólo lleva al fracaso. Las nuevas ideas y soluciones llegan sabiendo leer los mapas que el electorado deja escritos, descubriendo pautas y no forzando el encaje de cómo los propios sesgos interpretan comportamientos.

No dudo que, si John Hickenlooper ha levantado la mano y ha avisado sobre sus intenciones, es porque detrás tiene una evolución de la “Roundtable” preparada para una campaña nacional.

Enrique Cocero

Consultor electoral y socio Fundador de 7-50 Strategy

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