Marcar el paso

En esta vida no has escrito de verdad si no has citado “El Arte de la Guerra”. Desde Gordon Gekko a Bruno Gianelli, todo carácter fuerte de una novela, ensayo o guion ha de recuperar una frase del libro y no sin motivo. Primero porque es un libro meditado y segundo porque ahorra tener que explicar en exceso el perfil de un personaje. Si éste ha leído el libro de Sun Tzu, es una persona determinada, asertiva, consciente de sí mismo… ya ven, yo he tirado de calificativos.

Así que voy a soltar la mía; “No hay ningún ejemplo de un país que se haya beneficiado de una guerra larga” y, en los tiempos que vivimos, con un ciclo rápido e incesante de noticias, esta frase cobra especial sentido. 

El pasado fin de semana en Madrid tuvo lugar la manifestación de la España Vaciada o, eslóganes aparte, la manifestación que reivindicó una vida de calidad en la España rural. Ducha escocesa para los políticos que acudieron; al acudir, salieron abucheados, pero de no haber acudido, habrían sido los partidos los que hubieran sido criticados por su falta de sensibilidad. Muy humano todo.

Del gobierno acudieron 4 ministros; Planas, Maroto, Calviño y Valerio. Acudió Echenique (tras haber intentado Podemos colonizar los días anteriores el concepto “España Vaciada”), no faltó la que fuera ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina e incluso acudió el propio Rivera, olvidando los tiempos en los que Ciudadanos proponía suprimir los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes.

El éxito de la convocatoria invita a reflexionar sobre lo que importa: el contenido de las reivindicaciones y si encontrará un espacio relevante en la campaña.

Si nos centramos en su efectividad, habrá que ver si ha llegado demasiado tarde (considerando que estas reivindicaciones vienen de lejos) o si, por el contrario, aparece demasiado pronto en una campaña vertiginosa, empezando por su convocatoria.  De ser así podría ser un asunto eclipsado por temas electoralmente más transversales y de mayor rédito como las pensiones, cuestión que también saltó el domingo.

Por ejemplo, la caza. ¿Saben Iglesias y Echenique que la caza contra la que protestan sumó en 2018 187.000 empleos y 300 millones anuales en repoblación? ¿Que el gasto directo fue de 5.470 millones? ¿que supone el 0,3% del PIB? ¿Qué las CC. AA. más afectadas son Castilla La-Mancha, Castilla y León, Andalucía y Extremadura? ¿Cómo compensarían eso si deciden abolir la caza? 

Pedro Sánchez en Segovia dijo el lunes que había que corregir “los desequilibrios larvados durante una crisis que se ensañó con dureza en la España interior”, pero lo que salió del Consejo de Ministros el viernes anterior era un plan de planes. Una presentación de 17 slides sin medidas concretas y sin asignación económica, mientras que lo que ya hay en marcha viene del Gobierno anterior y del trabajo de la entonces comisionada Edelmira Barreira.

El plan en activo incluye más de 500 millones para financiar la conectividad digital, otros 100 millones para ayudas al emprendimiento y la empleabilidad, las subvenciones para la rehabilitación o compra de viviendas en el rural, o la reforma legislativa para ampliar a dos años la tarifa plana de autónomos en los pequeños ayuntamientos, por poner algunos ejemplos.

Cualquiera que se haya asomado al problema sabe de las amplias necesidades del medio rural y sabe que no se solucionan de un plumazo ni desde una única Administración, sino que demanda la colaboración entre todas ellas. Conoce también que gran parte de la solución pasa la mejora de los servicios básicos, y ello demanda a su vez una reforma de la financiación que, como planteaba el anterior Gobierno, tenga en cuenta la dispersión, el envejecimiento y el coste efectivo de los servicios. A partir de ahí, ya se podrá discutir la fiscalidad.

El tema de la España rural es una guerra larga, de gente con visión de profundidad y capacidad de ejecución. No es algo que se resuelva en unas elecciones, pero debe dar inicio el trabajo para ello nada más conocerse los resultados.

Enrique Cocero

Consultor electoral y socio Fundador de 7-50 Strategy

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