Oportunidad, necesidad y…

Artículo escrito y publicado en la edición impresa de expansión del 14 de febrero de 2019.

¿Se acuerdan cuando mirábamos por encima del hombro a Italia, porque era un país que tenía cambio de gobierno cada poco y en el que su inestabilidad política nos hacía sentir un poco mejor con nosotros mismos? Qué tiempos aquellos…

En España ya conocemos todos la sucesión de acontecimientos desde el día que se aprobaron por última vez unos Presupuestos Generales del Estado, así que nos vamos a ahorrar la enumeración de hechos, aún más la tensión, y vamos a por lo que queda por delante.

La decisión de convocar elecciones era de Pedro Sánchez y sólo de Pedro Sánchez, y ha sido la que él ha creído que más puede favorecer a sus intereses como candidato a la Presidencia del Gobierno.

Octubre era la fecha que yo veía más razonable semanas atrás. Un momento en el que tradicionalmente hay una buena cifra en el empleo, con los datos de las municipales y autonómicas en la mano, ya con el cuerpo asentado tras las vacaciones, y con el recorrido suficiente desde septiembre como para haber iniciado una comunicación potente.

Pero claro, ese escenario no contaba con haber presentado los PGE, sino con la prórroga de los vigentes desde mayo de 2018. Una vez presentados este año, octubre dejaba de tener sentido y todo se iba a dilucidar en función de si los PGE pasaban el trámite o no (a sabiendas de quién facilitaría la aprobación).

La decisión del presidente Sánchez, por tanto, implica la existencia de tres factores: necesidad, oportunidad y la posibilidad de racionalizar dicha decisión. Necesidad es obvia: el desgaste al que se sometería por mantener una legislatura sin presupuestos y sin apoyos o que cualquier apoyo implique poner en la mesa cuestiones de soberanía.

Oportunidad: las federaciones se habían puesto en marcha para las elecciones de mayo y él sólo tiene que activar un equipo ya armado que va a trabajar para él en exclusiva. Es más, lo que debería haber sido para los barones recibir el apoyo del presidente del gobierno en las campañas regionales, torna en que los líderes territoriales comiencen a trabajar para garantizar escaños en el Congreso de los Diputados. 

Independientemente de haber ido en su declaración de esta mañana contra el filibusterismo de “oposición conservadora” y la referencia a la soledad sufrida, centremos en la primera racionalización. ¿Derrota en los presupuestos? Sánchez rentabilizará la derrota en los PGE enfocándola como su negativa a los independentistas a no poner en riesgo la integridad de nuestro país aún sacrificando la aprobación de la ley más importante de una legislatura.

Aquellos de los que Sánchez fue aliado a finales de mayo y que le hicieron su rehén el primer día de gobierno, desde hoy serán mostrados como los que querían presionarle en exceso y ante los que no ha claudicado. Este no dar el brazo a torcer es el giro necesario en la percepción para argumentar siempre que alguien le saque los 21 puntos, el mediador, el referéndum… en una campaña no muy larga, pero sí intensa.

¿Perjudicados por la fecha? Los líderes territoriales. Parón de estrategias, reordenación para coexistir con una campaña nacional por la que serán medidos y, sin descanso, reenganchar la territorial con el ascendente del resultado nacional mientras en Madrid se resuelve la investidura

Respecto al resto de partidos es absurdo pensar que el Partido Popular y Ciudadanos tengan problemas para armarse e ir a las urnas en dos meses y medio. Los de Rivera ya han mostrado una solidez estructural notable y que la implicación de sus cabezas visibles es manifiesta, con lo que parecen tener mucho viento a favor, aunque suenen disensiones en entornos de los que nadie habla.

El PP ha resuelto bien lo ocurrido en Andalucía, aunque el problema en unas elecciones generales lo tienen principalmente en Madrid y Valencia y en si los de Casado podrán mantener los 28 escaños y 2,2 millones de votos en entornos favorables a Vox y Ciudadanos. Son sus mayores caladeros pueden rendir mucho a pequeños incrementales de esfuerzo si se da con la orientación adecuada, pero no dar con ella podría generar una ineficiencia muy importante y una situación crítica en número de escaños.

Hay una cosa de la que no me cabe duda y es que hoy hablamos de campañas de candidatos y ya no de partidos, una percepción que no va a hacer más que crecer en el futuro. Si a lo que ha puesto en juego hoy Pedro Sánchez unimos lo comentado de Casado y Rivera, más la necesidad de resistencia de Iglesias y la búsqueda de consagración de Abascal… La foto general es una nueva realidad en la orientación de las elecciones a la Presidencia del Gobierno.

Enrique Cocero

Consultor electoral y socio Fundador de 7-50 Strategy

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